Uno riega las chirivías toda la semana; otro las recoge cuando están listas. En Stardew Valley, esa cosecha beneficia a la granja, pero la experiencia de Agricultura se la lleva quien la recoge. Entender esa diferencia ayuda mucho a encontrar vuestro sitio en el cooperativo.
Compartís un mundo, pero cada granjero progresa por su cuenta. Con el dinero podéis elegir: ponerlo en común o mantener fondos separados. Estas son las reglas del juego sin mods que conviene conocer al empezar una granja en pareja o con amigos.
Qué se comparte y qué es individual
| Parte del juego | Cómo funciona en cooperativo |
|---|---|
| Granja, edificios y calendario | Un mundo compartido; las mejoras de las viviendas son individuales. |
| Dinero | Compartido o separado, a vuestra elección. |
| Inventario y equipo | Mochilas separadas; podéis intercambiar objetos y herramientas. |
| Habilidades y energía | Individuales para cada granjero. |
| Desbloqueos del mundo | Compartidos, incluidas las mejoras del Centro Cívico. |
| Misiones y amistades | Principalmente personales; los encargos especiales se comparten. |
| Partida guardada | La conserva el anfitrión, incluido el progreso de los demás. |

¿Os conviene compartir el dinero?
Con los fondos compartidos, cualquier compra sale del mismo saldo que utiliza el resto. Lo que gastéis en semillas dejará de estar disponible para mejorar herramientas, y viceversa. Con los fondos separados, cada jugador tiene su propio dinero, aunque seguís trabajando en una única granja.
Para una primera granja, recomendamos compartir el dinero si queréis que el trabajo de cada uno contribuya a un proyecto común. Una persona puede pasar el día despejando terreno mientras otra gana dinero pescando, sin tener que ajustar cuentas después. Elegid los fondos separados si para vuestro grupo es más importante que cada uno pueda administrar su propio presupuesto.
Podéis decidirlo al crear la granja y cambiarlo después en el libro de cuentas de la casa de Lewis. El cambio se aplica durante la noche. Al pasar de fondos compartidos a separados, el dinero acumulado se divide a partes iguales; el libro también permite transferir dinero entre jugadores cuando lleváis las cuentas por separado. No hace falta instalar un mod.
Mochilas, herramientas y viviendas
Recoger madera no añade madera al inventario de todo el mundo. Usad un cofre para dejaros materiales y acordad qué reservas estáis guardando para un edificio o un lote. Cambiar el color de un cofre ayuda a organizarlo, pero no lo convierte en un inventario privado.
Las ampliaciones de mochila solo se aplican a quien las compra. Las mejoras de herramientas afectan a la herramienta concreta: pagar a Clint para que mejore un pico no mejora los de los demás. Eso sí, podéis prestároslas. Un hacha mejorada puede pasar de mano en mano, y una regadera de repuesto permite cubrir a un compañero mientras mejora la suya.
Con las viviendas ocurre algo parecido. El anfitrión tiene la casa principal y cada invitado necesita una cabaña, que se puede incluir al crear la granja o añadir a una partida existente. Cada invitado amplía su propia cabaña; mejorar la casa principal no amplía las demás. La cabaña os da una vivienda dentro de la granja compartida, no una parcela independiente con su propio calendario.
Repartir las tareas no reparte la experiencia
Las habilidades, las profesiones y las recetas aprendidas pertenecen a cada personaje. En el ejemplo de las chirivías, regar permite que crezca el cultivo, pero recogerlo concede la experiencia de Agricultura. Si una persona riega siempre y otra recoge siempre la cosecha, sus niveles de Agricultura pueden acabar siendo distintos aunque ambas hagan un trabajo imprescindible.
Si los dos queréis desarrollar esa habilidad, repartíos la cosecha o alternad quién la recoge. También podéis especializaros: quien aprende la receta del aspersor puede fabricarlos para la granja sin que los demás tengan que aprenderla primero.

La salud y la energía también son individuales: que otro jugador tenga la barra llena no evita que vuestro personaje se agote. Llevad comida pensando en quién va a necesitarla.
Desbloqueos compartidos, recompensas distintas
Completar los lotes de las salas del Centro Cívico mejora el mismo valle para todos. No tenéis que restaurar el invernadero o reparar las vagonetas una vez por jugador. Elegir entre restaurar el Centro Cívico y financiar los proyectos de Joja también afecta al mundo compartido; conviene decidirlo juntos antes de comprometerse con una de las vías.
El progreso del ascensor de las minas también se comparte. Si un jugador llega a un nuevo punto de acceso, los demás pueden utilizarlo después. Eso abre el camino, pero no da a un granjero menos experimentado las habilidades ni el equipo de quien llegó hasta allí.
- Museo: contribuís a una única colección y cada jugador puede recoger sus propias recompensas desbloqueadas.
- Cofres de las minas: cada jugador puede reclamar su propia recompensa en las plantas que los contienen.
- Lotes individuales del Centro Cívico: la recompensa en objetos no se duplica para cada granjero; solo puede recogerla quien completa ese lote.
Muchas misiones del diario y los recados del tablón de Pierre son personales. Ayudar a alguien a conseguir un objeto para entregar viene bien, pero no completa automáticamente vuestro propio recado. El tablón de encargos especiales del pueblo funciona de otra manera: esos encargos se comparten y el grupo puede contribuir a un mismo objetivo. Comprobad qué clase de tarea habéis aceptado antes de repartiros el trabajo.
Cada granjero tiene sus amistades y romances
Regalar algo a un vecino mejora vuestra relación con él, no la de vuestro compañero. Podéis cultivar amistades y romances distintos mientras vivís en la misma granja. Hay un límite importante: cada personaje del pueblo solo puede estar casado con un jugador a la vez.

También podéis casaros con otro jugador. Para pedirle matrimonio se utiliza un anillo de boda que debéis fabricar, cuya receta vende el Carro Ambulante, en lugar del colgante de sirena que se usa con los personajes del pueblo. No hace falta casarse para jugar juntos; es una posibilidad más dentro de la vida que construís.
El tiempo, el anfitrión y el guardado
En el cooperativo online, abrir el inventario o hablar con un vecino no pausa el día para el grupo. El anfitrión puede escribir /pause en el chat cuando necesitéis un descanso y /resume para continuar. En pantalla dividida local, el tiempo puede detenerse cuando todos están en menús o escenas. No basta con que una persona abra un menú si otra sigue jugando.
A la hora de acostarse, todos los que sigan en la sesión deben dormir o desmayarse para que termine el día. Cerrad las pantallas de final de jornada y esperad a la mañana siguiente antes de que el anfitrión salga del juego: el guardado normal del multijugador se produce en esa transición. Si el anfitrión cierra la partida a mitad del día, se pierde lo avanzado desde el último guardado.
El anfitrión conserva la partida de la granja, incluido el progreso de los demás granjeros. Los invitados no pueden cargar ese mundo por su cuenta cuando él no está. El anfitrión sí puede jugar solo en esa granja. Si lo hace, el calendario y el mundo avanzan para el grupo: un amigo que se pierda esas sesiones puede volver y encontrarse en otra estación. Acordad desde el principio si vais a avanzar en esta granja únicamente cuando estéis todos.
Para vuestra primera granja compartida, dejad claras tres cosas: quién alojará la partida, si pondréis el dinero en común y si hay que esperar a alguien antes de avanzar el calendario. Si aún estáis decidiendo qué tipo de granja llevar juntos, nuestra selección de juegos cooperativos de granja permite comparar otras opciones.

