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¿Merece la pena jugar a Deep Rock Galactic entre dos?

Cuando jugáis dos, lleváis menos herramientas y os repartís más suministros. Si uno cae, al otro le toca rescatarlo. Así cambia la experiencia en Hoxxes.

Por TCG Editorial Team6 min de lectura
Revisado el 30 oct 2026

Sí, Deep Rock Galactic merece la pena como juego habitual para dos. No necesitáis reclutar a dos desconocidos para que sus expediciones funcionen. El combate se adapta al número de jugadores, y encontrar juntos un camino por una cueva puede resultar tan satisfactorio como sobrevivir a la horda que os interrumpe. La contrapartida llega cuando uno cae: al otro le toca resolver la situación solo.

Si a ambos os gustan los combates en primera persona y explorar terrenos complicados, Deep Rock Galactic os da mucho que hacer. Si queréis compartir una consola o evitar la presión de tener que rescatar al compañero, hay limitaciones más importantes que su máximo de cuatro jugadores.

Dos jugadores forman un equipo completo

Tanto el número de jugadores como el nivel de peligro elegido influyen en cuántos enemigos aparecen y en lo duros que son algunos de ellos. Dos personas no se enfrentan sin más a un combate pensado para cuatro. Eso tampoco significa que todas las tareas se reduzcan a la mitad: seguís teniendo que alcanzar minerales, cumplir objetivos y encontrar la salida.

A menudo se echan más en falta las herramientas que la potencia de fuego. Un equipo con las cuatro clases puede llevar plataformas, taladros, tirolinas y un gancho en la misma expedición. Una pareja debe apañárselas con las herramientas que ha elegido. Una veta elevada puede ser una parada rápida para una combinación y una pequeña obra de excavación para otra. Esa improvisación tiene su gracia, siempre que no esperéis que todas las cuevas os lo pongan fácil.

También tenéis más control sobre el ritmo. Es menos probable que alguien active un objetivo mientras todavía estáis explorando, y resulta más fácil apreciar lo que aporta el compañero. Dejad la partida solo para amigos si queréis mantener esa dinámica.

Un compañero avanza por una cueva anaranjada con cristales azules en Deep Rock Galactic.
Explorar también es un trabajo compartido: encontrar juntos una ruta es parte del atractivo entre combates.

Comprobad las versiones antes de comprar

El cooperativo es online y no tiene pantalla dividida nativa. Cada uno necesita un equipo donde ejecutar el juego y acceso a una versión compatible. Tener dos ordenadores con Windows no garantiza que podáis jugar juntos: la tienda también importa.

Vuestras versiones¿Podéis jugar juntos?
Steam + SteamSí.
Xbox + versión de PC de Microsoft StoreSí; comparten el mismo multijugador.
PS4 + PS5Sí; PlayStation permite jugar entre generaciones.
Steam + Microsoft Store en PC o XboxNo.
PlayStation + PC o XboxNo.

Estas combinaciones corresponden al Deep Rock Galactic original. Comprobad tanto el título exacto del juego como la tienda antes de comprarlo.

Elegid las tareas que os apetece compartir

Para empezar, recomendamos Explorador e Ingeniero si lo que más os atrae es explorar. El Ingeniero coloca una plataforma bajo una veta elevada; el Explorador llega con el gancho para extraerla, mientras su lanzabengalas ayuda a ambos a ver la caverna. Así ya tenéis una colaboración útil antes de que empiece el combate. La torreta del Ingeniero aporta fuego de apoyo, pero ninguno dispone de la burbuja protectora del Artillero para un rescate complicado.

Artillero y Perforador es nuestra alternativa si preferís tener soluciones directas para combatir y abrir caminos. El Perforador atraviesa la roca mientras el Artillero cubre la entrada. Una tirolina permite a ambos cruzar un desnivel, y el generador de escudo puede daros un respiro. Sin el lanzabengalas del Explorador, orientarse en las salas grandes requiere más cuidado; sin plataformas, algunas vetas exigen excavar más.

Explorador y Artillero puede encajar si os gusta moveros por separado sin alejaros demasiado: el Explorador se ocupa de iluminar y alcanzar recursos distantes, mientras el Artillero aporta fuego sostenido y protección. Lo que tendréis que resolver es dónde puede apoyarse el Explorador y cómo abrir rutas que también pueda seguir el Artillero. Llegar a un sitio con el gancho no crea un camino para el compañero.

Son puntos de partida, no combinaciones obligatorias. Probad parejas distintas y fijaos en lo que os frustra de verdad. Si se os va la tarde intentando alcanzar minerales mal situados, cambiar las herramientas de desplazamiento puede ayudar más que buscar una configuración de armas más potente.

Un compañero para rescataros, cuatro cargas de suministros

Bosco, el robot que ayuda a un minero solitario, no acompaña a un equipo de dos. Desaparece cuando entra otro jugador. No podéis usarlo para ocupar una plaza vacía ni contar con sus reanimaciones automáticas mientras vuestro compañero sigue disparando.

Por eso importa cuánto os separáis. Si el Explorador cae en una cornisa lejana, puede que el Artillero tenga que llegar primero hasta allí para poder reanimarlo. Conviene estar lo bastante cerca para ayudar, sin necesidad de ir siempre pegados. Si un rescate se complica, el escudo del Artillero puede mantener alejados a muchos enemigos y bloquear la mayoría de los proyectiles, pero no os vuelve invulnerables: algunos ataques lo atraviesan.

Los equipos pequeños tienen una ventaja al reabastecerse. Una cápsula estándar cuesta 80 de Nitra y trae cuatro cargas; cada una repone la mitad de la capacidad de munición de un jugador. Si sois dos, podéis contar con dos cargas por persona en vez de una. Cogedlas cuando hagan falta: la munición que exceda el máximo se desperdicia. Sigue siendo importante reunir suficiente Nitra y pedir la cápsula en un lugar al que podáis llegar con seguridad.

Daos margen en las primeras misiones

Recomendamos empezar en nivel de peligro 2, o en el 1 si alguno está aprendiendo a manejarse en primera persona. Subid cuando orientaros, extraer minerales y usar las herramientas de apoyo dejen de acaparar toda vuestra atención. El nivel 3 puede ser el siguiente paso, pero no es un examen que debáis aprobar para disfrutar.

Elegid al principio una misión corta, con poca complejidad de cueva, y evitad acumular advertencias que aún no conocéis. Esas decisiones influyen en todo lo que tendréis que atender además de disparar. En una misión de escolta, por ejemplo, reparar la perforadora deja a uno de los dos sin disparar; acordad quién se ocupará cuando necesite atención.

Selección de misión en Deep Rock Galactic con indicadores de duración y complejidad de la cueva.
Antes de vuestras primeras misiones, comparad su duración y la complejidad de la cueva. El nivel de peligro es solo una parte de la elección.

Ambos progresáis, pero revisad vuestros encargos

Cada jugador recibe las recompensas de la misión, en lugar de tener que repartiros un único botín. Cada jugador lleva sus propios encargos: una misión compartida solo hace avanzar el encargo de quien necesita esa misión concreta. Comprobad los marcadores de ambos antes de salir, sobre todo si uno ha jugado por su cuenta.

Fallar reduce las recompensas sin borrar el progreso que ya tenía vuestro personaje, pero no cuenta como completar el encargo. Si ambos enanos quedan incapacitados y no hay forma de reanimarse, la misión termina. Un intento fallido cuesta tiempo y la posibilidad de cobrar la recompensa completa; es un motivo para ajustar la siguiente misión, no para empezar de cero toda vuestra progresión.

¿Para quién encaja como juego habitual para dos?

Lo recomendamos a quienes disfrutan aprendiendo a hacer un trabajo juntos: encontrar una ruta, sacar partido a una plataforma, cubrir una reparación y escapar cuando la cueva se pone peligrosa. Los niveles de peligro bajos dan margen para aprender, pero apuntar, moverse y orientarse en cuevas oscuras y verticales sigue formando parte de la experiencia.

Si vuestra tarde ideal gira en torno a combatir oleadas juntos, la selección de shooters cooperativos contra hordas os permite comparar opciones. Deep Rock Galactic encaja especialmente bien cuando también os apetece el trabajo que hay entre esos combates.

No necesitáis esperar a reunir un equipo de cuatro. Elegid versiones compatibles, empezad con una misión asequible y probad dos clases cuyas herramientas os apetezca aprender. El momento en que uno abre un camino que el otro puede aprovechar os dirá bastante sobre si este es vuestro tipo de cooperativo.

Interior de la nave de Lethal Company con el logotipo del juego en un monitor junto a unas literas.
Collage de la saga We Were Here con exploradores con walkie-talkies y escenas de castillos.

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