Un amigo elige la respuesta que tú nunca habrías dado. La conversación se tuerce y ahora os toca lidiar con lo que venga. En Baldur's Gate 3, ese puede ser el comienzo de una de vuestras mejores anécdotas, o el momento en que desees haber reservado la primera campaña para ti.
Empieza con amigos si te importa más descubrir la historia en compañía que decidir cada resultado por tu cuenta. Si lo que más te atrae es interpretar a un personaje, seguir la historia de determinados compañeros y leer a tu ritmo, empieza a solas. Para quienes quieren disfrutar tanto del argumento como de la compañía, nuestra primera recomendación es jugar entre dos con alguien que prefiera un ritmo parecido. No hace falta terminar el juego en solitario para disfrutar del cooperativo.

¿Quién elige las respuestas?
Normalmente, el personaje que inicia una conversación es quien habla. Los demás jugadores pueden escuchar y sugerir una respuesta mediante la votación, pero la elección final la hace quien lleva el diálogo. Votar sirve para aconsejar; el juego no impone lo que diga la mayoría.
Esa diferencia importa más que quién aloja la sesión. Turnarse al hablar permite que cada personaje se exprese; nombrar a un portavoz permanente puede dejar al resto mirando durante buena parte de los diálogos. Un personaje con carisma puede venir bien para negociar, pero dejarle hablar siempre es una decisión del grupo, no un requisito para disfrutar de la campaña.
Activad la opción para escuchar automáticamente los diálogos de otros jugadores, llamada Eavesdrop en inglés, si queréis seguir las conversaciones juntos. Está en los ajustes de juego online y os incorpora como oyentes cuando es posible. También podéis escuchar manualmente, aunque las escenas privadas son una excepción. La opción ayuda a seguir el hilo; no consigue que cuatro personas explorando lugares distintos vean todo en el mismo orden.
En una primera campaña, acordad esperar antes de avanzar en una conversación interesante hasta que estén listos quienes quieran escucharla. Si un amigo ya conoce el juego, pedidle que explique las reglas cuando haga falta sin anticipar qué respuesta da la mejor recompensa. Descubrir que un plan era una pésima idea forma parte de la gracia. Que alguien os evite todos los errores puede convertir vuestra primera aventura en su visita guiada.
Jugar entre dos deja más espacio para los compañeros
El grupo activo normal tiene cuatro plazas, que se reparten entre los personajes de los jugadores y los compañeros reclutados. Dos jugadores pueden viajar con dos compañeros; tres dejan una plaza libre; cuatro llenan el grupo por sí solos. Así funciona el juego sin mods: no son cuatro jugadores más todo un reparto de acompañantes detrás.
Por eso jugar entre dos encaja especialmente bien en una primera partida centrada en la historia. Cada uno puede controlar a un compañero en combate, aprender cómo funciona otra clase y llevar a personajes cuyas reacciones o historias le interesen. También implica gestionar más personajes por persona que en un grupo de cuatro jugadores.

Una campaña de cuatro jugadores no elimina a los compañeros del juego ni sus conversaciones en el campamento. Lo que ocurre es que, mientras estén presentes los cuatro personajes de los jugadores, no queda una plaza normal para llevar a un compañero más. Elegid jugar entre cuatro porque os apetece que esas cuatro personas den forma a la aventura, sin esperar la misma experiencia con los compañeros que tendríais a solas.
Para una primera partida de grupo en la que sea fácil adaptarse a las ausencias, recomendamos empezar juntos con personajes personalizados en vez de personajes de Origen. Elegir a un personaje de Origen con nombre propio es otra forma de jugar, pero cambia vuestra relación con él: uno de vosotros lo interpreta. Si lo que os interesa es conocerlo como compañero, dejadlo disponible para ese papel.
Haced planes sin decidir por los demás
En combate, el cooperativo ofrece algo más que tener público para tus decisiones. Un jugador puede buscar una posición elevada desde la que disparar mientras otro piensa cómo llegar hasta un enemigo que está abajo. Podéis valorar si gastar ya un conjuro, retroceder por una puerta o arriesgaros a dar un empujón cerca de un precipicio. Los combates por turnos dejan espacio para desarrollar esas ideas.
La satisfacción está en que cada persona se encargue de una parte útil del plan. Si quien tiene experiencia dicta todos los movimientos, el principiante quizá aprenda dónde pulsar sin entender por qué. Proponed dos acciones posibles y dejadle elegir; dad margen para probar un conjuro o un camino que no se os habría ocurrido.
Fuera del combate, los jugadores pueden moverse por separado. Esa libertad aporta mucho si a todos les apetece investigar cosas distintas. Resulta menos cómoda cuando alguien quiere leer y otro no para de buscar problemas. Una primera partida cooperativa funciona mejor si al grupo le gusta tanto hacer planes como detenerse a curiosear.
Reservad tiempo para la campaña compartida
Los personajes y el progreso del mundo pertenecen al guardado de esa campaña: no son héroes que puedas llevar de una partida a otra. En el funcionamiento habitual del multijugador, el anfitrión guarda y carga la campaña, y vuelve a invitar a los demás. Participar en ella no hace avanzar una campaña individual que tengas en tu propia cuenta.
El anfitrión puede seguir cuando falta alguien y asignar su personaje a otro jugador. Los personajes personalizados normales de quienes estén ausentes, a menudo llamados Tavs, también se pueden retirar mediante el armario de Mustio, dejando espacio para compañeros. Esto no se aplica a los personajes de Origen elegidos por un jugador, incluido el Ansia Oscura: poder personalizar su aspecto no lo convierte en un personaje personalizado normal.
Poder continuar no significa que a quien falte le dé igual perderse lo que ocurra. Si es la primera vez de todos, recomendamos reservar la campaña principal para las sesiones en las que esté el grupo acordado. Una partida individual aparte permite experimentar a quien tenga más ganas de jugar, aunque avanzar por su cuenta puede descubrirle cosas a las que el grupo aún no ha llegado. El juego no reserva las sorpresas de cada persona para el siguiente reencuentro.

Elegid la dificultad y acordad cuándo cargar la partida
Elegid Explorador si aprender los sistemas de combate os impide disfrutar de la historia, o Equilibrado si resolver situaciones tácticas es uno de los grandes atractivos. Podéis cambiar entre esas dificultades durante la campaña. El modo Personalizado permite ajustar más opciones, como hacer que los descansos cortos curen por completo al grupo.
Para una primera campaña compartida, recomendamos conservar la posibilidad de tener varios guardados. El modo Honor y la opción de guardado único del modo Personalizado cambian ese margen de maniobra; dejadlos para otra ocasión salvo que todos queráis expresamente esa limitación. Con los ajustes normales, podéis repetir una batalla perdida desde un guardado anterior, y el anfitrión puede cargar la partida tras un resultado que no os guste. Al cargar, la campaña vuelve al estado de ese guardado y se pierde también lo que otros jugadores hayan hecho desde entonces.
Decidid qué resultados queréis aceptar. Seguir adelante tras un intento de persuasión fallido puede hacer que sintáis la historia como vuestra; cargar después de un ataque accidental puede evitar una tarde de frustración. Ninguna postura es mejor por sí misma. El problema aparece cuando uno espera deshacer cada tirada fallida y otro quiere descubrir sus consecuencias.
Comprobad cómo vais a jugar antes de comprometeros
Online: hasta cuatro jugadores
El crossplay conecta PC, Mac, PS5 y Xbox Series X|S. Para jugar online desde equipos distintos, cada jugador necesita acceso al juego.
Vinculad vuestras cuentas de plataforma a cuentas de Larian y activad el juego cruzado; las instrucciones oficiales para configurar el crossplay explican cómo crear la sala. En PS5 hace falta PlayStation Plus para jugar online; en consolas Xbox se necesita una suscripción que incluya multijugador online.
Pantalla dividida local: dos jugadores
La pantalla dividida local está disponible en PC, PS5 y Xbox Series X|S. En PC necesitáis dos mandos.
Xbox Series S recibió esta función con el parche 8, publicado el 15 de abril de 2025. Steam Deck no tiene soporte nativo para pantalla dividida.
Empezad sin mods
Para la primera partida, recomendamos empezar sin mods. El multijugador con mods exige que coincidan tanto los mods como sus versiones; para el crossplay, también deben estar disponibles en las plataformas de todos. Encontrar un ritmo que os encaje ya es suficiente tarea para la primera tarde.
Decide de quién quieres que sea esa primera historia
Elige jugar a solas si te molestaría que alguien confirmara una respuesta antes de que pudieras pensártela. Juega entre dos si quieres compartir descubrimientos y dejar espacio para los compañeros. Reúne a un grupo completo si te atrae averiguar qué harán esos amigos con el mismo mundo, incluso cuando su respuesta nunca habría sido la tuya.
Si lo que busca vuestro grupo es desarrollar personajes y combatir juntos, y os interesan menos las conversaciones largas, la selección de RPG cooperativos os permite comparar otras propuestas. Aquí, los diálogos forman parte de la tarde que habéis decidido compartir.
La pregunta que ayuda a decidir es sencilla: cuando un amigo elige algo inesperado, ¿te apetece descubrir adónde lleva? Si es así, no hace falta reservar el cooperativo para una segunda partida.

